Un señor va al cielo y le dice a Dios:
- Dios, ¿qué es para ti mil años?
- Y responde Dios: hijo mío, para mí, es un segundo.
Pasan unos meses y le vuelve a preguntar el señor a Dios
- Dios ¿qué es para ti un millón de euros?
- Para mí, un céntimo, responde Dios.
Entonces el señor pregunta a Dios: ¿Me das un céntimo?
Dios le responde: Sí, en un segundo.
Patricia Villafañe Pérez