Sindicar la Revista

Números anteriores

siguenos_facebook

Protagonismo coral e improvisación PDF Imprimir E-mail
( 5 votos )
Experiencias Educativas - Talleres educativos

Protagonismo coral e improvisación

"Una propuesta inspirada en el método Stanislavsky"

03_3Realizar una función de teatro en el colegio es una idea tentadora, a primera vista. Sin embargo ¿quién no reniega de ella en cuanto empieza a meterse en harina?, ¿por qué siempre hay que invertir más tiempo del previsto?, ¿por qué acaba siendo tan complicado disfrazar a los niños?, ¿por qué no se aprenden sus papeles, con los fáciles que son?

En este artículo se intenta dar ciertas pautas para sacar buen partido al esfuerzo y conseguir un producto final aceptable, que no será una obra de teatro profesional, pero sí una valiosa experiencia didáctica.

Son dos las primeras consideraciones que conviene abordar: la inclusión de todos los niños en la función con un protagonismo equilibrado, por una parte, y la falta de formación en arte dramático de las actrices/actores, por otra.

Inclusión de todas/os y protagonismo equilibrado.

La intervención de todos los niños en la función, evitando que unos pocos lleven el peso de la obra, es posible sobre guiones con protagonismo coral. ¿Dónde encontrar funciones con protagonismo coral? Sencillamente adaptando cualquier fábula clásica o cuento popular, basados en la confrontación entre dos personajes. Ellos serán nuestro protagonista y antagonista, que serán interpretados de forma coral por dos grupos de niñas/os.

Si tomamos La Tortuga y la Liebre, por ejemplo, un grupo de tortugas y otro de liebres lucharán por ser los primeros en llegar a la meta. Si cogemos La Zorra y El Cuervo, crearemos un grupo de zorros (cambiando el sexo para evitar otras acepciones del femenino) y otro de cuervos, que lidiarán por unos trozos de queso.

Falta de formación en Arte Dramático. Estructura de la función.

La falta de formación de los niños en arte dramático conlleva la declamación a trompicones, la reticencia a memorizar el papel, el bajo volumen de la voz y la inexpresividad del lenguaje corporal. Si a esto le añadimos que los colegios no suelen disponer de espacios con buenas condiciones acústicas, a nadie sorprende que en un teatro escolar sean pocos entre el público los que atiendan.

Es necesario, por tanto, aumentar el interés del público haciendo la función, simplemente, inteligible.

Una vez definido el conflicto" vertebral" entre los protagonistas y los antagonistas (la lucha por el trozo de queso de los zorros y los03_1 cuervos o el avance hasta la meta de las liebres y las tortugas) se divide la obra en actos en los que se produzcan situaciones concretas (los zorros sondean a los cuervos o la liebres se jactan de sus dotes atléticas frente a las tortugas) que permitan una ronda de intervenciones de uno de los grupos. En esas intervenciones los actores/actrices deciden libremente - o improvisan- lo que van a decir, con arreglo a esa intención de referencia que enmarca esa escena.

Memorización del papel y declamación a trompicones.

En estas rondas de intervenciones cada actriz/actor sólo tendrá en cuenta su posición física dentro de su grupo, para intervenir cuando le toque. Algunos se lanzarán a inventar frases ingeniosas, mientras que otros preferirán usar frases cortas o, sencillamente, subrayar lo que ha dicho el anterior con un "¡Eso, eso!" Con este sistema cada alumno/a se expresará según su personalidad, sin que ni los más lanzados se vean limitados por textos parcos, ni los más tímidos se sientan inseguros o forzados. La necesidad de memorizar resultará tangencial, y la expresividad de voces y gestos se verá muy favorecida por la libertad creadora en uso. Estas improvisaciones acabarán consolidándose rápidamente como texto relativamente fijo.

Diálogos inaudibles.

El hilo argumental se desarrolla apoyado en letras de canciones creadas para la función, usando músicas pegadizas de temas populares. Primero, un niño/a recita la letra, que al ser un verso sencillo, es más fácil de recordar. A continuación, el grupo-personaje canta ese verso. De esta forma el público tendrá una repetición del texto, haciendo más asequible su entendimiento.

Se escogerá para cada estrofa al actor/actriz que mejor interprete, con lo que varios competirán por el papel, mejorando el resultado. Ni su sexo ni su papel en la obra serán condicionantes - únicamente lo será su pertenencia a uno u otro grupo protagonista o antagonista.

Mal uso del lenguaje corporal.

Conseguir que los alumnos/as actúen dentro de unos mínimos de expresividad en el tono y el lenguaje corporal es una tarea fuera del alcance de un teatro escolar, ensayado para animar una fiesta, más aún si estamos pensando en usar únicamente entre 7 y 10 clases para los ensayos. Pero sí podemos intervenir en que se tenga en cuenta, en todo momento, dos normas elementales: una, que no den la espalda al público, y otra, que sigan metidos en su papel cuando no tienen que hablar (en vez de saludar al público, hablar entre ellos...)

Durante los ensayos nos sentiremos impotentes para conseguir que cada uno de los dos grupos ocupe la mitad del escenario, y que todos se orienten hacia la fila de butacas, sin que por ello dejen de dirigirse el uno al otro. Antes que eso, protagonistas y antagonistas formarán una piña perfecta en medio del escenario, sin el menor valor plástico.

Conviene marcar el suelo con cinta aislante, desde el primer momento, para dividir el escenario en dos. Respecto a no dar la espalda al público, hay que contar con que en el momento que las butacas se ocupen, los niños se girarán automáticamente hacia ellas. Si fuera posible sería muy útil sentar a algunos adultos en el patio de butacas para ensayar.

03_2Puede recurrirse a una caracterización minimalista, empleando como vestido bolsas de basura de color expresivo (una hormiga será negra o un saltamontes verde), con una figura en papel recortada, coloreada y pegada sobre el pecho de los actores. Se puede pensar también en añadir pañuelos, gorras, collares... que refuercen la caracterización.

La obra se resuelve con una moraleja final, que alteraremos para incluir la concordia entre los grupos, (por ejemplo, los zorros proponen compartir el queso con los cuervos) y que será cantada entre todos como cierre del espectáculo.

Por último, conviene contar con que, al avanzar los ensayos, irá aumentado la longitud de las intervenciones, a medida que los alumnos/as interiorizan que están realizando una creación colectiva. Darles a elegir, en un primer momento, el personaje que quieren interpretar aumentará su implicación en la obra; únicamente hará falta intervenir si los grupos quedan muy desequilibrados. (En la primera experiencia de este tipo que realicé, la clase se dividió espontáneamente en dos grupos con el mismo número de alumnos/as).

Para terminar, también cabe relacionar la dramatización, que sería propia de la asignatura de Expresión Artística, con el área de Lengua y animar a los niños/as a proponer rimas creadas por ellos.

En resumen, se divide la clase en un grupo protagonista y otro antagonista, se define un conflicto y su resolución, se subdivide la función en actos que se corresponden con una situación concreta en la que se da una ronda de intervenciones de cada grupo. Tales intervenciones son improvisadas durante los ensayos, aunque acaban consolidándose como texto tácito. El argumento se hila con canciones creadas para la función, sobre músicas pegadizas y conocidas, cuyas estrofas primero son recitadas por un niño/a y luego cantadas por su grupo-personaje.

Generalmente estas funciones aportarán una enseñanza o moraleja final, -ya que lo más sencillo de adaptar a ellas son fábulas clásicas y cuentos populares-, que puede resolverse con una canción que cantan todos juntos, como cierre del espectáculo.

Desde el punto de vista pedagógico, se respetará la iniciativa/reticencia de cada alumna/o, de manera que sus aportaciones a la obra se harán desde sus propios intereses y motivación, a través de las improvisaciones.

Los disfraces se resuelven con bolsas de basura de colores y una figura del personaje recortada, coloreada y pegada sobre el pecho.

En relación a la receptividad del público, se favorecerá su atención ya que se repite dos veces seguidas cada estrofa (una declamada y otra cantada), haciendo más fácil entender lo que se ha dicho. Además, las improvisaciones de los actores aumentarán su expectación. Con ello se compensa, en buena medida, las precarias condiciones acústicas que suele haber en el espacio adaptado al teatro de los colegios.

En definitiva, esta propuesta supone la organización del teatro escolar dentro de determinadas condiciones que facilitan su puesta en práctica: el número de actores/actrices será siempre flexible sin afectar al argumento, el reparto por sexos del grupo será indiferente, el protagonismo de todos los participantes estará equilibrado, cada alumno/a optará libremente por su grado de implicación en la obra, y los disfraces se resolverán con un esfuerzo mínimo, usando bolsas de basura y un dibujo del personaje pegado sobre el pecho.

Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

Referencias.

 

  1. Juan Andrés Piña "Teatro escolar representable" ISBN 9789561220973 Editorial: Zig-Zag
  2. http://www.bazuca.com/libro-7497248-Teatro-Escolar-Representable-3:-Teatro-Chileno-9789561220973
  3. Diaz Lizama, Efrain Teatro Escolar Editorial: Puerto De Palos - Chile ISBN: 9568150730
  4. Obras de teatro para escolares: http://obrasdeteatroparaescolares.blogspot.com/p/enlaces.html
  5. Bajar teatro de la red (en inglés): http://www.freedrama.net/

Â