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Entrevistas
Presentamos a... Miguel Sánchez Robles PDF Imprimir E-mail
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Sala de Lectura - Entrevistas
01 octubre 2016 1

Autor: Julio Eguaras

Su poemario Las Palabras oscuras es muy “redondo”. Guarda una unidad temática y un equilibrio que siempre resulta difícil conseguir en poesía.

Sí, me interesan siempre esos libros de poesía que guardan una coherencia temática y formal, que son como un tratado de algo y que además encierran ideas por sí mismas. La poesía sin ideas no me interesa. Pero además considero que este libro es también un diálogo entre el autor y las voces de otros poetas a los que se referencian en las citas que abren algunos poemas.

La poesía siempre ha sido y es minoritaria. ¿Debemos decir que “afortunadamente”?

No lo sé. Yo desearía un mundo distinto en ese sentido. Un mundo donde hubiese mucha más gente con necesidad de poesía, con devoción por la palabra y la excelencia escrita. Todo ese sentimiento universal que encierra la poesía debería tener muchos más adeptos. Es prácticamente residual. Han triunfado la mercadotecnia y el dinero y la banalidad.

Podría hacerle la entrevista a través de sus citas. Me llamó poderosamente la atención esta: “Maldito el que no comprende que un árbol es alguien muy anterior y muy superior a un concejal.”

Esa cita habla por sí misma de la clase de mundo en que vivimos. En este libro quise introducir también todas esas palabras que como lector me han conmovido.

¿Cómo es su proceso de escritura? ¿Varía según el género elegido?

El género que más me gusta es la poesía. Siempre escribo poesía. Hasta cuando viajo en bicicleta mi cabeza se mueve en ese sentido. El proceso siempre arranca del algo que te hiere o te araña por dentro. Luego está el reto de plasmarlo en palabras frente al ordenador o la página en blanco. Y finalmente la satisfacción de encontrar las palabras precisas que lo acotan. En realidad incluso cuando escribo novela o relato estoy escribiendo poesía. Mi prosa siempre es poética. No me interesa contar o narrar peripecias.

Hablando de géneros, ¿en cuál se siente más cómodo?

La poesía. A veces escribo poemas que dejo a medias y luego vuelvo a ellos buscando una luz no usada o algo así. A veces el poema te sale redondo, inalterable, perfecto para siempre. Sabes que si lo cambias o retocas ya no será el mismo o se perderá algo muy sustancial de él. Todo eso me emociona.

Administra un blog muy interesante. ¿Cómo es su relación con las “nuevas” tecnologías, redes sociales, etc?01 octubre 2016 2

Es. No sabría muy bien decir algo más. No hay perspectiva aún para evaluar su impacto en la cultura o en el corazón de la gente. Yo aún leo en papel. Pero escribir y mantener vivo un blog me parece un reto y una tarea interesante. No sólo por llegar a la gente, sino por educarte a ti mismo en un determinado espacio literario, por adaptarte al mundo en que vives y tomarle el puso a tus propias ideas.

¿Puede resumirnos sus “Instrucciones para reiniciar un cerebro”?

Es un poemario con el que gané un premio importante. Es un libro muy atrevido tanto en el lenguaje utilizado como en las imágenes. Me agradó mucho verlo publicado y premiado y agradecí que un jurado valorase una obra así. Eso te reconcilia un poco con el mundo.

¿Cómo puede defenderse el ciudadano de todo el spam que le bombardea a diario?

No puede. Es imposible. Nadie lo consigue. Casi todo es spam. Hasta las editoriales o los periódicos se comportan ya como spam. Todo es mercadotecnia. Información banal positivista que acabará asestándole un duro golpe al pensamiento. ¿Nos recuperaremos? ¿Volverá a tener prestigio lo intelectual? A veces pienso que sí, pero que me moriré sin verlo. A veces pienso que no y que afortunadamente tampoco viviré en ese mundo “infraleve”.

¿El lector exigente, que busca calidad, lo tiene ahora más difícil que nunca?

Ese lector es una especie a extinguir. Quedan ya muy pocos. La muerte de ese tipo de lector es para mí uno de los problemas más graves de la Literatura actual. Esas personas hacían mejor el mundo. Quienes escriben y editan saben que ese lector es ya insignificante en todo, que no cuenta, que no sirve ya para los balances de resultados.

Por último, ¿puede avanzarnos sus nuevos proyectos literarios?

He terminado una novela corta de unas ciento veinticinco páginas muy lírica, de ciencia ficción. Un texto extraño, violento, desolador y poético al mismo tiempo. Y también tengo dos o tres relatos a medias y un libro de poemas recién empezado en el que gozo mucho por las tardes cuando estoy inspirado.